Vivimos en la era digital, en la era de los dispositivos móviles, los ordenadores, la era en la que todo está online, incluidos los datos de las empresas que se acaban subiendo a internet, a aquello que denominamos; la nube. Antes todo estaba en soporte físico, ya fuese en papel o un disco al que sólo tenía acceso la persona o personas a la que se lo entregábamos. Podíamos destruir los datos con una simple trituradora, pero ahora todo está en la nube, todo está en línea y accedemos a ello con nuestros ordenadores, móviles y tablets.
En la actualidad tenemos a nuestra disposición una gran cantidad de servicios disponibles para subir nuestros archivos a la nube: Dropbox, Google Drive, OneDrive, iCloud… esto es realmente económico para las empresas ya que ahorran en papel, tinta, mantenimiento y personal. Además, si un dispositivo falla no todo está perdido ya que al estar en la nube lo puedes recuperar fácilmente desde otro ordenador. Todo está digitalizado siendo cómodo, fácil y rápido de usar.
Ciberamenazas y protección, dos grandes retos
La digitalización de los datos es muy positiva no sólo para empresas sino también para particulares y gracias esto se han implantado nuevas formas de trabajo, pero igual que la era digital trae consigo multitud de beneficios también trae amenazas, ya que existen especialistas que pueden colarse, como ladrones a una casa, en nuestra web y robar o destruir nuestros datos, ficheros y contenidos.

Privacidad de los datos
Es cierto que no se puede ver a internet como una amenaza de manera contante pero sí hay que tenerlo en cuenta. La destrucción de los datos en la nube, las filtraciones y los hackers son algunos de los puntos a tener en cuenta. Nada es totalmente seguro y la red tampoco lo es. Es muy cómoda y veloz pero también hay que tener cuidado. Las empresas ya no pueden quedarse de brazos cruzados ante las amenazas y por ello, las empresas deben elegir una tecnología adecuada que respalde sus infraestructuras y proteja su información, esto debe ser el primer paso para poder trabajar de una forma más segura.
Es cierto que existen protocolos de seguridad establecidos y son ellos los que garantizan su protección pero las empresas deben protegerse siempre, ya que deben tomar conciencia de las amenazas existentes sin renunciar a la nube. Se debe buscar un equilibrio entre protección y usabilidad para poder disfrutar de las garantías y facilidades de la nube pero sin llevarse ningún susto.






