La figura del Community Manager se ha puesto de moda. Se trata de un puesto de trabajo de gran importancia en las empresas, ya que es la persona encargada de la gestión de las redes sociales. En la actualidad, todo comercio que quiera triunfar en la venta online debe tener un perfil en las principales aplicaciones sociales como Instagram o Facebook para darte a conocer y así aumentar los beneficios, se trata de un escaparate donde enseñar tus productos.
Vivimos en una época multimedia y todo el mundo se ve capacitado para ejercer de Community Manager, pese a no tener los estudios necesarios para ello. La gente piensa que manejar una red social personal desde casa es igual que manejar una de las cuentas de una gran marca de ropa o de un colegio, por ejemplo. Esa gente está muy equivocada, y desde Vees Comunicación te explicamos cuales son los factores que te pueden hacer cambiar de Community Manager.
Conductas inadecuadas
En primer lugar, todo Community Manager de cualquier empresa o institución debe tener un buen trato con los usuarios que frecuentan su perfil. No dudes en hablar con tu trabajador si en la cuenta lees algún comentario fuera de lugar o algún trato inadecuado. Esta figura es la cara visible de la empresa, por lo que mantener las formas y la compostura es fundamental para que la visión de los internautas sea óptima.
También es importante que nuestro gestor de redes sociales se adapte al público con el que está tratando. No es lo mismo escribir un mensaje en una red social para TikTok, la nueva red social de videos cortos, que escribir un mensaje para una página de Facebook. El perfil de usuarios es diferente, al igual que le vocabulario que nosotros debemos emplear. La temática de nuestra red social también nos marcará el lenguaje a seguir.
Poco creativo
Otro de los factores que nos puede hacer sospechar que debemos hablar con nuestro Community Manager es cuando notamos en él falta de creatividad u originalidad. Las redes sociales son muy cambiantes, por lo que necesitamos para este puesto una persona capaz de transmitir nuestra información de forma atractiva para los usuarios. Si alguna vez detectamos que alguno de nuestros posts está copiado de otro perfil, este ya debe ser motivo suficiente para darnos cuenta de que algo falla.
Por otro lado, es fundamental estar a la última en las redes sociales. No vale quedarse anclado en el pasado y mantener los mensajes que escribías el mes pasado. Las redes cambian, los virales son distintos y cada semana sale algún ‘meme’ nuevo. ¿Quién sabe si nuestro perfil puede aplicar alguna de estas técnicas para darle más visibilidad a nuestro contenido?
Errores en las publicaciones
Para ser un Community Manager de los pies a la cabeza, es clave escribir de forma correcta. No valen faltas de ortografía, errores de coherencia o cohesión del texto, etc. Las actualizaciones que realicemos tienen que estar escritas según la normativa actual y fallos reiterados de este tipo pueden ser otro de los motivos para hacer sospechar al jefe de que algo no va del todo bien en la elección de su Community Manager.
Falta de organización
Quizá no te des cuenta en el momento exacto, pero si días después. Otro de los requisitos fundamentales para un buen Community Manager es el orden y el control. Las empresas suelen tener perfiles en varias cuentas a la vez, por lo que todas deben estar actualizadas con la misma frecuencia. Tener una cuenta de Twitter y no utilizarla lo único que puede ocasionar es el descontento de nuestros usuarios, que nos han seguido buscando contenido. ¡No queramos abarcar más de lo que podemos!
Y siguiendo este requisito, es importante seguir el calendario de comunicación marcado por el departamento de Marketing o de Comunicación. Si tenemos unos plazos de entregas debemos cumplirlos, ya que eso repercute directamente en el resultado final de la operación. Si tenemos un evento y debemos publicarlo una semana antes, no podemos esperarnos hasta el último día, porque evidentemente la afluencia será nula.
En conclusión, es muy importante controlar el manejo de las redes sociales que lleva a cabo nuestro Community Manager. Fallos básicos como la falta de orden u organización en las tareas, incumplir los calendarios de publicación, no saber adaptarse al contenido y al público, ser poco originales y creativos en los posts, o cometer faltas de ortografía pueden ser algunos de los motivos para hacernos sospechar que nuestro puesto de Community Manager debería estar vacante.






