Dentro del amplio mundo de las posibilidades de comunicación con las que cuenta una empresa nos encontramos la línea gráfica. Es un medio en el que el diseño va de la mano de la estrategia comunicativa, con idea de conseguir impactar con un producto o servicio a nuestros targets finales. Mediante la creatividad se consiguen materializar las propuestas de la estrategia.
Establecer una línea gráfica requiere una serie de decisiones importantes. Si se gestiona de manera inadecuada puede ser un verdadero lastre que genere una imagen negativa sobre nuestra marca producto o servicio. Por ello, hay que guardar especial cuidado y tener en cuenta una serie de aspectos para no cometer errores que podemos pagar muy caros. Presta atención a lo que te contamos a continuación:
– Establece una estrategia previa. Esto ya lo hemos menciano en la introducción, pero merece la pena que vuelva a ser mencionado. En marketing y publicidad la planificación es muy necesaria por lo que no te lances a crear un diseño de línea gráfica sin contar con una estrategia. Si no lo haces así te encontrarás con un gasto sin retorno y con multitud de materiales sin utilidad.
Por ello, deberás conocer los destinatarios y establecer el mensaje que quieras transmitir. De esta manera conseguirás resultados más efectivos y el diseño de la línea gráfica tendrá los resultados que necesitabas.

aire limpio, imagen corporativa
Establecer un correcto diseño de la línea gráfica de tu empresa puede conseguir un gran éxito
– Diseño y calidad al mismo nivel. Una línea gráfica se basa en estos dos pilares. Un diseño poco efectivo en materiales gráficos de mucha calidad pasará desapercibido. La situación contraria podría causar un deterioro de la imagen de nuestra empresa. Es necesario que la creatividad del diseño y la calidad de los materiales de la línea gráfica vayan de la mano.
Si se pone el peso en uno sólo de los aspectos los resultados pueden llegar a ser contraproducentes. Tenemos que pensar que estos productos entrarán en contacto directo con los clientes y serán parte importante de la cara visible de nuestra empresa.
– Elige claramente el formato. El tamaño sí importa. Cada formato tiene una funcionalidad y un impacto determinado. En este caso lo mejor es dejarse aconsejar por un experto que te podrá ayudar a encontrar cuál es el mejor que encaje con tus ideas y proyectos. Lo cierto es que es una de las decisiones que puede ser más críticas en cuanto al resultado.
En la estrategia se deberán establecer las acciones y con el grafista se deberá elegir el formato para llevarlas a cabo. Es realmente la materialización de nuestro diseño y donde podemos observar el resultado.
– Evita la inflexibilidad. El diseño de una línea gráfica trae mucho trabajo y puede que cuando lleguemos a los resultados esperados necesitemos hacer adaptaciones. La creatividad debe permitir que se puedan realizar ajustes para conseguir efectividad y poder dar solución real a los problemas.
Evidentemente, si necesitamos de constante cambios es que algo estamos haciendo mal. Pero si establecemos un diseño demasiado cerrado nos puede llevar a un callejón sin salida a la hora de ejecutar la línea gráfica. Es mejor dar cabida a los cambios y también a nuevas propuestas.
En Vees Comunicación (Marketing & Technology) contamos con gran experiencia a la hora de ofrecer soluciones de diseño gráfico con un especial enfoque en nuestros clientes. Queremos formar parte de tu proyecto. Contacta ya con nosotros y descubre todo lo que te podemos ofrecer. Te ayudaremos a conseguir el valor diferenciador que tu empresa necesita.






