La manera de comunicar una estrategia siempre tendrá mejores resultados cuando tenga sus bases en la creatividad, en la manera innovadora de llegar a las diferentes plazas de venta y sorprender a ese público, que puede conocer o no una marca, es allí donde la publicidad exterior goza de mejores resultados, gracias a su manera de conectar de forma inmediata con las personas, causando un impacto que se mantiene en el tiempo.
La publicidad exterior se puede definir como el conjunto de herramientas e ideas que son comunicadas de manera tangible a través de murales, anuncios, fachadas, monopostes, autobuses, marquesinas y una serie de vehículos comunicacionales que pueden coexistir con las audiencias. La publicidad exterior, a diferencia de la publicidad digital, busca unificar los mensajes de una manera sencilla, clara y que destaque por su creatividad.
Las posibilidades con la publicidad exterior son infinitas, ya que, las diferentes herramientas disponibles en el mercado permiten intervenir cualquier tipo de escenario. Desde la superficie de un edificio, hasta un buzón de comentarios y sugerencias, todo puede aplicar esta variante de la publicidad que tiene como finalidad llamar la atención del cliente final para influenciarlo en su decisión de compra.
Debido al amplio rango de vehículos comunicacionales utilizados en la publicidad exterior, esta se clasifica en dos categorías, la publicidad fija que hace referencia a mensajes estáticos que permanecen durante un rango de tiempo específico en una superficie o elemento inmovible, y la publicidad móvil que hace referencia a la mensajes ubicados en algún medio de transporte, como bien dice su nombre, mensajes que tienen la capacidad de moverse.
Ventajas de la publicidad exterior
Los mensajes de la publicidad exterior gozan de una serie de beneficios que los mensajes tradicionales no poseen. Empezando con la presencia y durabilidad del mensaje, mientras que los mensajes en medios tradicionales solo están disponibles en una pauta publicitaria específica, los mensajes de publicidad exterior están disponibles de forma perenne, teniendo una visibilidad de 24/7 que ninguna otra variante de la publicidad puede desarrollar.
Otro beneficio que tiene la publicidad exterior es que permite involucrar la fachada de las ciudades, generando en el público meta un sentido de pertenencia y cercanía, que el resto de la publicidad no consigue. Esto trae como resultado que los mensajes se mantengan más frescos en la memoria del colectivo, así como su decisión de compra estará mucho más comprometida debido a que se sentirá más familiarizado con el producto o servicio.
Una ventaja muy notoria sobre la publicidad exterior es que, en la mayoría de los casos, no dependerá de un dispositivo electrónico para su visualización, por lo general son elementos impresos o ensamblados de tal manera que su visibilidad puede ser apreciada en cualquier momento del día. Así se garantiza que el mensaje llegue en cualquier condición exterior, sin importar el clima, horario o si el público tiene o no acceso a algún dispositivo electrónico.
Creatividad a tope con la publicidad exterior
El mundo de la publicidad exterior permite jugar con un elemento muy necesario para destacar, la creatividad. Las posibilidades con este tipo de publicidad son infinitas y es por ello que se recomienda siempre poder analizar las características demográficas de las audiencias, para crear mensajes que puedan ser plasmados de manera tangible, pero de una forma tan creativa que se graben de manera inmediata en el público meta.
La capacidad de transformación que ofrece la publicidad exterior va más allá de lo convencional, dependiendo del tipo de producto se pueden unificar ideas que causen un impacto positivo en las audiencias, más allá de la intención comercial. Materializar ideas que sean útiles para el entorno y que en medio de su mensaje publicitario, accionen mensajes con connotación auténtica, que accionen cambios positivos.






