Sabemos que el posicionamiento en buscadores es una de las únicas formas de triunfar en internet, por lo que una auditoría SEO puede ahorrarnos mucho dinero y muchos dolores de cabeza. Descubre todo lo que podemos ofrecerte con nuestros servicios y no pierdas detalle de lo que queremos enseñarte hoy.
10 puntos en los que fijarte para mejorar tu SEO
En nuestro blog ya te hemos hablado de qué tiene que tener una web para que sea accesible y atractiva, así que ahora nos metemos un poco más de lleno en su interior. Revisa estas diez cuestiones antes del momento de tu auditoría SEO para estar preparado.
- Meta-títulos: El título de cada página es uno de los elementos SEO más importantes que tendrás en tu web. Trata de incluir la palabra clave que quieras posicionar y que sea realmente adecuada al contenido. Comprueba que no tienen más de 55 caracteres para que el buscador de Google lo indexe correctamente.
- Metadescripciones: Con esta herramienta debemos dejar claro qué se trata en la página que define. Lo habitual es que tenga una longitud de entre 150 y 160 caracteres, una medida óptima tanto para buscadores como para usuarios. Muchas páginas no cuentan con metadescripciones, asegúrate de revisar todas para un correcto posicionamiento SEO.
- Direcciones web sencillas: Trata de conseguir que la barra de direcciones en el navegador de tu usuario esté lo más limpia posible. Estructura bien las palabras clave y elimina las palabras innecesarias, conseguirás así un buen aspecto que repercutirá en el SEO de tu web.
- Imágenes y descripciones: Cada vez que incluyas gráficos o imágenes, no te olvides de añadirles un texto alt (que aparecerá cuando no se pueda cargar la imagen) y una descripción acorde. Esto ayudará a Google a “leer” la imagen y saber mejor qué imágenes estás utilizando para ilustrar una página de tu web.
- Página de error 404: Siempre debes tener habilitada una página de error (conocidas como 404) para que un enlace roto no penalice a ojos de Google. También te servirá para avisar a webmasters y usuarios de que algo falla en esa sección de la web.
- Palabras clave: Debes hacer, al menos una vez al año, una revisión de las palabras clave que has dejado de usar. Si siguen en tu web pero no les das visibilidad, Google penalizará tu uso y terminará por dejarnos en lo más bajo del posicionamiento en buscadores.
- Sitemap: Es indispensable que cuentes con un mapa del sitio en xml o html. Esto no solo ayudará a los usuarios a moverse mejor por tu página web, sino que enseñará a Google la estructura básica y los menús y submenús que hay en tu sitio. Esto mejora su conocimiento y, por tanto, su forma de exponerlo en el buscador.
- Perfil de autores: Si tienes vínculos con Google+ (es posible que no, lo sabemos), trata de incluir la etiqueta de los autores para que se vincule con la red social. Este factor ha sido importante para Google cuando querían potenciar esa marca, aunque cada vez tiene menos importancia en una auditoría SEO.
- Redirecciones temporales: Existen redirecciones temporales que Google penaliza, como las páginas 302; por lo que nuestra mejor opción son las del tipo 301 para estos redireccionamientos.
- Opción no-index: Si has tomado un buen trozo de texto de algún otro sitio y no quieres que Google crea que “has copiado”, activa la opción noindex para que esa página no quede indexada por el buscador. Así no penalizará tu contenido y toda tu web.
Ya has visto la manera más sencilla de preparar una auditoría SEO los días previos de tu cita, antes de que los profesionales entren a analizar en detalle cada sección. Te invitamos a repetir este proceso cada cierto tiempo para mantener en lo más alto tu página web y conseguir los mejores resultados.






